Nuestra historia 2017-11-16T19:44:29+00:00

El término “hot dog” está estrechamente ligado a la palabra alemana “dachshund” que hacía referencia a esa tipología de perro alargado y pequeño que los emigrantes alemanes introdujeron en Estados Unidos.

El Hot Dogs como tal se considera un concepto desarrollado por los emigrantes germanos afincados en la ciudad de Nueva York. En el sur de Manhattan se documenta ya en los años 60 del siglo XIX a un emigrante alemán que vendía en su carrito salchichas y chucrut en un panecillo de leche. Y en 1871 Charles Feltman, un panadero alemán, abrió el primer establecimiento de hot dogs en el área de Coney Island. El concepto eliminaba platos y cubiertos y se asoció desde un principio a un bocado rápido, sabroso y asequible para todos (10 céntimos de dólar la unidad).

Sin embargo, fue en Chicago con motivo de la Exposición Mundial de 1893 (celebraba el 400 aniversario del descubrimiento de América por parte de Cristóbal Colón) donde definitivamente se popularizó su consumo fuera del área de Nueva York. Los vendedores ambulantes vendieron grandes cantidades de hot dogs a un público venido de diferentes áreas de Estados Unidos y que enseguida percibió el producto como una comida sencilla de comer, conveniente y a buen precio.

El éxito de su extraordinaria difusión por todo el país se cimentó sobre esa disponibilidad de un bocado fácil de comer, sabroso y barato donde el público lo requiriese, fuese un evento deportivo, un parque de atracciones o junto a las oficinas de la gran ciudad.